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lunes, 9 de septiembre de 2013

MULHACÉN, AGOSTO 2013


Días 10 y 11 de Agosto del año 2013 d.C.

  

El Mulhacén, la montaña más alta de Sierra Nevada, ¿Qué digo de Sierra Nevada? de toda la cordillera Penibética. ¡No, no solo eso! de todos los sistemas Béticos. ¿Pero qué leches? De toda la Península Ibérica y parte del extranjero, hombre ya.

 Pongo todo esto de relieve para que se pueda apreciar con mayor énfasis de qué estamos hablando.

Día 10 de Agosto, algunos habían dormido en Trevélez la noche anterior.  Otros madrugamos un poco más para salir desde Almería.

El caso es que nos encontramos en la Campiñuela y echamos un descansillo la mar de apañao, oye tu.


Como quiera que el señor Lorenzo apretaba de lo lindo, los más apañaos se protegieron con los parasoles que lucen en las instantáneas adjuntas.


Pasando la presa volvimos a parar en los aterciopelados borreguiles con la finalidad de reajuntarnos todos una vez más.




Durante esta parada pudimos observar muestras de amor de mucha altura. Hubo quien lo achacó a la falta de oxígeno o al mismo cansancio. Yo, personalmente creo que es un acto sincero de cariño mútuo y recíproco a la vez.




  Ésta foto es de Javier.


Al llegar a 7 Lagunas escogimos un lugar adecuado para montar algunas tiendas. Algunas criaturas  pasamos la noche al raso, dentro del saco viendo las estrellas fugaces, era San Lorenzo y ya se sabe que sobre estas fechas llueven estrellas.


Cierto es que algunos culillos inquietos decidimos dar un paseito hasta la Alcazaba (vengo a referirme a la montaña, y no a la fortaleza que está por pescadería, como ya dijera en su día el amigo José Quillo). Si bien no es menos cierto que a mitad de camino cambiamos de opinión y fuímos a parar al Puntal de 7 Lagunas, desde donde se divisan magníficas vistas de ambos lados de la arista que une Mulhacén y Alcazaba. Éstas fotos las hizo Cármen Romero (qué gran familia) durante el mencionado desplazamiento vespertino.
A todo esto, el amigo Paloma, que salió más tarde del campo base, se presentó en la cumbre Alcazabeña donde se percató que le habíamos dejado más solo que la una. 
Acción totalmente involuntaria y en ningún caso premeditada por nuestra parte.

Pronto la tarde convirtíose en crepúsculo y éste transformóse en noche. Así que nos apresuramos a cenar algo calentito porque la temperatura decaía por momentos.
Debo añadir aquí que salir al monte con la familia de Diego José  tiene, además de su agradable compañía, el  valor añadido de disfrutar con la gran variedad de alimentos que comparten con el personal. Todo un lujo.







Además de comer y dormir teníamos un objetivo, y éste no era otro que subir al Mulhacén. Pués bien ahí vamos subiento. Imágen de la laguna Hondera donde se puede apreciar la forma que tiene, parecida a un cánido, desde cuyo trasero fluye el río Culo de Perro. Hala, se descubrió el misterio del nombrecito.

Y ya estamos en la cumbre ¡pero bueno, que sorpresa!. A esta familia la conozco yo. Es la familia de Córdoba que han asistido año tras año a todas las travesías que ha organizado el CAM. Los hijos se han hecho mayores, pero oye, los padres siguen igual de jóvenes. Qué alegría cuando te encuentras con buena gente en el monte.


Poco a poco va llegando el personal. El cansancio hace mella y las fuerzas flaquean, pero son tantas las ganas y  la recompensa tan valiosa, que el esfuerzo merece la pena.

                                                                                                                                                                                                                                                




 



Mientras la mayoría subíamos a la cota 3482, un reducido pero valioso grupo bajaba a Trevélez por la ruta de la piedra del Yunque, el valle del Goterón y el rio Trevélez.





Fotos usurpadas a Isaac desde su feisbuc. Espero que me perdones, buen amigo.

En resumen, un fin de semana repleto de vivencias, algunas muy emotivas sobre todo en la cumbre, en compañía de gente muy competente.

miércoles, 14 de agosto de 2013

ELORRIETA JULIO 2013

A finales de Julio nos dimos cita unos cuantos del club para hacer una ascensión veraniega a algún 3000 de Sierra Nevada. 
En esta ocasión la afortunada cumbre sería el pico Elorrieta, donde se encuentra el refugio llamado casualmente Elorrieta, en honor al director general de montes de principios de los años 30. 
Parece ser que se iba a construir una serie de refugios más o menos de cierta calidad a lo largo del valle del rio Lanjarón, creo que pensando en repoblar forestalmente la zona, no me hagáis mucho caso pero me parece haber leído algo de eso en la red. Así que para que los ingenieros de montes e incluso los repobladores estuvieran cómodos, diseñaron refugios tope guay.  Éste fue el único que se construyó. 

Esta foto no es de este día pero la pongo para ilustrar la presente disertación.


Estaba dotado de calefacción, instalación de agua y un grupo electrógeno para la iluminación. Vaya, lo que se dice un hotelito de alta montaña (¿quien ha dicho Poqueira?). 
Pero las inclemencias del tiempo y el vandalismo lo convirtieron en lo que es hoy, un lugar siniestro con un buen número de historias de sustos y de peligros. Ya sabéis, el refugio maldito y todo eso. 
De todos modos ahora tiene algunas dependencias bastante habitables donde se puede pernoctar o incluso pasar la noche sin problema, en caso de que te pille andandillo por allí.
Volviendo a la montaña, la altura de esta criatura es de 3206 m. sobre el nivel medio del mar, medido en el puerto de Alicante, que se suele decir. Y está en una zona que domina la cuerda de la sierra desde el Caballo hasta la Alcazaba, incluyendo Veleta y Mulhacén, claro está.

El caso es que habiendo quedado en los alrededores del club, nos fuimos directamente a desayunar a la gasolinera de Huéneja, célebre por estar abierta a muy temprana hora y por las tostadicas con que nos deleita.
En habiendo recuperado la color y dejando atrás la mala cara que produce el madrugón, pusimos rumbo a la hoya de la Mora o aparcamiento de los Albergues, donde habíamos quedado con una pareja de chavalillos que venían de Málaga de ver un concierto de un tal MarNofler que parece que es bueno con la guitarra y eso.
Una vez todos juntos iniciamos la ascensión o asunción, siempre tengo esa duda.


Aquí los componentes del grupo a excepción de Javier que hizo la foto.









El viento hizo bastante desagradable el caminar pero poco a poco fue remitiendo a Dios gracias.
    




 Aquí los componentes del grupo a excepción de Elma que hizo la foto
Pasamos varios neveros, alguno de ellos bastante graciosillo, hasta llegar a nuestro objetivo definitivo. 
Cierto es que habíamos calibrado la posibilidad de subir al Cartujo pero por esta vez nos conformamos con llegar hasta el refugio Elorrieta. Así nos dejamos otro reto para la siguiente vez, que si lo haces todo de golpe le quitas la emoción de volver.    


Aquí los componentes del grupo sin excepción alguna, debido a que la foto la hizo un individuo ajeno al club y que nos llevó de un lado para otro hasta encontrar el lugar idóneo u adecuado, de ahí las risas con las que posan algunos miembros u expedicionarios. (Foto de cumbre)


Texto: El que suscribe
Fotos: Javier y Elma
Emilio la del refugio
Un fotógrafo perfeccionista la de cumbre


sábado, 11 de mayo de 2013

VÍA DIRECTA TAMAYO-VITAMINAS


              Vía: Directa Tamayo-Vitaminas  2013.  Barranco Fuerte. Alhama de Almería. 
                            180 mtrs, máxima dificultad 6b+ y  12 pasos de estribos. 

           CROQUIS:


Más de una vez mientras  trabajábamos en la nueva sede, recolocando maderas y demás quehaceres de la obra nueva, Pedro y yo íbamos calentando cascos y al final comenzamos  lo que habíamos hablado varias veces: abrir una nueva via  en el Barranco Fuerte, "de las largas". 

Pronto acordamos el itinerario más o menos y comenzamos a toquetearla a finales de 2012, días con lluvia (el 1er día) , frio y cortos,  con mucho trabajo de limpieza de piedras sueltas y grietas llenas de tierra. 



El primer ataque para "oler" la entrada al largo clave, el 4º , y ver el 3º, se la hicimos por la vía Pepa, (de 1975 , abierta desde abajo por PEdro Tamayo y PAco Delgado ("el Matauras") ), escalando sus tres primeros largos, con petate cargado de material-revienta brazos- para  levantarlo por mi mala cabeza y  no llevar polea...  .





 Desde la repisa bajo los clásicos techos, Pedro fue en travesía trabajada por delicada y limpiando, hasta donde habíamos acordado que sería la reunión del 3er largo y la que vimos sería una buena entrada al 4º. La lluvia fuerte que cae no nos moja debido al extraplomo y techo y podemos trabajar a gusto durante horas con el ruido-música de la lluvia al caer sobre las matas 90 metros más abajo, el olor a lluvia, a tierra mojada y el verde precioso de las matas del barranco como se ve en la foto




 Allí un rappel  para limpiar bajando, y ojeando los pasos. Se van limpiando las fisuras de tierra y van saliendo emplazamientos donde parecía que iba a ser en artifical para luego poder hacer en libre... poco a poco voy bajando hasta completar el rappel que me deja en la repisa inferior, no sin antes tirar tres bloques de piedra horizontales como un coche de grandes los tres... justo a la izquierda del quiebro de la 2ª reunión de la Papá Hinojo. Subo asegurado por Pedro y voy marcando, ensayando y lo equipamos entre los dos. Salen 5 pasos en artificial, no en Ao, sino usando los estribos y buscándose la vida para cruzar pies, usando presas de manos para equilibrarse.. A1  

Bajamos limpiando un poco-mucho lo que será el 2º largo, y ensayando y marcando, para ya casi sin batería, equipar lo que podemos del 2º largo, que se cruza casi arriba con la Borbalán, compartiendo un seguro.

Estamos contentos, porque parece que la linea pensada es la adecuada.




Otro día volvemos a cumbre y bajamos rapelando por la Pepe Hinojo para buscar el emplazamiento de la reunión de salida del 4º largo. Desde la reunión de la Pepe, Pedro sube abriendo un poco hacia la izquierda, un clavo medio bueno-más bien malo, un empotrador y en mala posición y temblandillo del esfuerzo, el taladro se hace el hueco para los barabolts.

Desde esa reunión ya los dos, nos echamos quien baja a la suerte pero Pedro me dijo tu hiciste el 3º me toca a mi ahora... Sabemos que va a ser un trabajo equipar y limpiar este largo, y Pedro viene con la cabeza en ello, va bajando y limpiando, esta parte de roca negra-gris agradecida, que tanto conocemos de este tramo de esta pared que tantas veces hemos surcado, con sus grietas, agujeros y roca adherente a pesar del musgo. Cuando Pedro no puede más, cuelga el taladro y me lo deja para que termine yo, él sigue bajando y busca la reunión equipada en la vez anterior, no sin problemas para llegar por el extraplomo que tiene, donde me espera y me ayuda tirando de la cuerda para poder equipar yo lo que queda de esta panza extraplomada que me ha dejado de regalo...cuando hicimos   la primera repetición de este largo salieron 7 pasos de artificial, con su técnica de estribos para llegar de chapa en chapa, aunque con un "caguetilla" también uno se puede buscar la vida...

Seguimos bajando, con una luz de atardecer increible, hemos pasado mucho frio, 9 horas en la pared que se han ido rápido...abrir via tiene su curro, lo sabemos los dos. Lo que queda de batería lo gastamos en algunos seguros en el 2º largo y poco más. Llegamos al coche de noche, cansados pero animados, la linea es preciosa y tenemos ganas de que esté equipada  ¡¡¡¡para hacerla....!!! pero aún quedan el 6º, el 5º y 1er largos..

Otro día volvemos con ganas y tb con mucho frio, de este invierno que ha sido especialmente largo, empezando actividad a 4 grados solo, no está mal para ser Almería. Otra vez desde cumbre buscamos la linea... al segundo ensayo encontramos la que queríamos, y equipamos la que será la reunión de salida, en un otero, como diría Emilio Ibañez, genial para otear la pared bajo nuestros pies, las salidas de las otras vias  y Monte Negro y el Buitre.  Baja Pedro y mientras yo tiemblo todo el tiempo, de estar parado y aburrido, Pedro limpia, tira piedras, tierra, limpia fisuras, y marca y equipa este 6º largo, dejando en él y con toda la intención un clavo hecho por el Frasko verde-amarillo casi en la salida de la via, recuerdo de su compañía etérica que nos acompaña. Un 6º largo, largo, con un par de pasos técnicos.

Luego me toca a mi trabajar en el 5º largo, más corto que todos los demás, pero de pasos suaves, y bonitos, fisuras y presas por doquier en esta caliza negra, pasos fáciles y disfrutones, salvo la salida justa de la reunión, un poco más técnico,  pero nada extremo.

Hoy estamos MUY  contentos, tenemos la vía casi terminada de equipar y solo han salido 12 pasos de artificial en los 180 metros que tiene la via , y pensábamos que saldrían muchos más aunque no nos importaba, pero la roca es agradecida y permite subir en libre sin extremos, no más del 6B+ (4º largo ). 

Rapelamos el resto de la vía  y llegamos a pie de vía casi al anochecer una vez más. Bajamos por el caos de bloques que es ahora la base de la pared, pero no por nosotros, por haber tirado piedras, que si hemos tirado unas cuantas, sino por los mega bloques que cayeron solos de un diedro grande de encima de la pared . Un día no estaban y rapelamos, otro día llegamos y flipamos con los bloques que habían reventado toda la base... los terremotos y la lluvia abundante de este invierno obraron el trabajo. "Esos no se volverán a caer...".

1ª REPETICIÓN: 

Otro día quedamos Pedro y yo para terminar de equipar la vía, pero tantas ganas tenemos de escalarla que decidimos escalarla a "cara de perro", sin estar equipado el 1er largo. Y eso hacemos, es nuestro auto-regalo de Navidad...y FLIPAMOS es áun más bonita que cuando la hemos ensayado...Y se deja escalar:


El 1er. Largo: Pedro se curra con su temple este  1er y trabajoso largo sin parabolts. Lo más durillo es para llegar a la reunión, hay que saber leer los pasos: 6a.   

El 2º largo es para mi. Voy como disfrutando de esta roca negra oscura, recordando  las otras vías que la flanquean, desde  la  Espina Dorsal,  a la izquierda, a la Montesinos, a la derecha, que hace décadas surqué... y más a la derecha aún, la moderna Sonthoffen, con 4 largos ahora. Este largo no es nada difícil, y se cruza casi llegando a la reunión con la Borbalán.     

El 3º es otro cantar: empieza con un paso curioso de salida de la reunión, y unos pasos en libre donde había unos bloques grandes que están ya  a pie de via nos dejan en la 3ª chapa, que es el 1er paso artificial de la via, 5 pasos de artifical en estribos (A1) nos dejan en una roca dolomítica y pasos elegantes en libre (6a/+) que nos llevan debajo del techo y el impresionante extraplomo sobre nuestras cabezas. Pedro se lo curra disfrutando como él lo sabe hacer, a pesar de un vuelo corto porque se le sale un fi-fí en la 4ª chapa... 





4º largo:  Empezamos con estribos y hay que dominarlos un poco junto con las presas de mano para llegar a las chapas, o llevar un "caguetilla"...Un ambiente espectacular y aéreo, con  7 pasos de estribos (los primeros difíciles por la dificultad de mantener el equilibrio bajo el pequeño techo con los pies en el aire.. nos llevan a la placa menos extraplomada, con pasos en libre , quizás los más fuertes de la via (6b/+), pero son muy pocos los duros,  y asi ya en vertical y menos duro,  llegamos a la reunión, en este mar de roca negra y con vistas de 5 estrellas del resto de vias y pared..., incluido el Buitre nevado como hacía tiempo.

el 5º largo:  Este largo es de transición, más corto que los demás, y de escalada suave y disfrutona. Reunión debajo del diedro de la antigua salida de la vía Mary .  








6º largo. el diedro algo atlético y luego pasos de placa aérea (V/+, uno en medio técnico 6a+) nos llevan hasta la reunión última, con excelentes vistas o podemos seguir escalando para asegurar unos 12 metros más arriba, al final de la repisa grande de cumbre, en la reunión final de la PE.PA,


Para la bajada , la mejor opción es ANDANDO, o bajar rapelando la PEPA, mejor que rapelar la Directa, porque el extraplomo os lo pondrá difícil para llegar a la 3ª reunión, bajo el techo.... 

Si la hacéis, NO dejéis de contarnos cómo os  ha ido... 

Pd: D. Emilio Ibáñez y yo ya le hemos pegao la 2ª repeteción...  dice no se qué de unas variantes... es que no para

Y a ver si alguno se anima y le libera lo artificial...


Jesús Segura  "Vitaminas"  y 
Pedro Tamayo

Nov 2012  a  Marzo 2013
Club Almeriense de Montañismo. C.A.M.

viernes, 5 de abril de 2013

ALTO DEL CASTILLEJO


UNA CLÁSICA DE GÁDOR:
EL ALTO DEL CASTILLEJO (1975 M) DESDE CORTIJO CLAVERO (CORDAL SE)
23/FEBRERO/2013

“El Pecho Cuchillo, prácticamente un “dosmil” orillado al Mediterráneo, ofrece sin duda la mejor ascensión de Gádor: sendas de las primeras repoblaciones, reductos de encinares y áceres, relieves calizos, y sobre todo la sensación de que la sierra surge como un castillo del mar, los modernos invernaderos de El Ejido y los recuerdos de la tahas árabes de Berja y Dalías. Majestuosa ruta, jugando entre la montaña y el mar, de cara al viento salado, al inmenso horizonte azul que viene de África”. Con semejante presentación de Juan Carlos García Gallego en su Excursiones por el Sur de España, sin duda alguna la “Biblia” del montañismo en las cordilleras Béticas, poco más habría que añadir, salvo que es esta una de esas cumbres que hacen que durante su ascensión el montañismo se convierta en algo parecido al arte. Por todo ello y por una especial querencia que me une a estos bravos escarpes de la vertiente suroeste de Sierra de Gádor, el Pecho Cuchillo con su punto culminante, el Alto del Castillejo (1.975 m), es una de esas montañas que no dejo de visitar cuando surge una buena ocasión.
Ocasiones que últimamente suelen coincidir con borrascas invernales más o menos poderosas. Esta vez conseguí “liar” Paco Lajara, buen amigo y valiente montañero, para esta incursión al monte en medio de la explosividad ciclogénica.
El Acceso:
La forma más rápida para acceder al inicio de esta ruta es mediante la pista forestal que parte a la derecha del aparcamiento del Área Recreativa de Celín, a no ser, claro está, que se decida por comenzarla desde esta Área Recreativa asumiendo los 600 metros de desnivel adicionales de “Los Borondos”. Elección ésta para recios montañeros que gusten de subir a las cumbres desde su mismo piedemonte. Nosotros, con el brío algo atemperado por el frío reinante, optamos por la primera alternativa y tras conducir unos 10 kilómetros dejamos el coche en el camino principal junto al cartel indicador del tercero de los desvíos al Cortijo Clavero (1.240 metros de altitud aproximadamente). Por cierto, encontramos el firme de la pista forestal en muy buen estado, perfecto para la circulación de turismos.
La Ruta:
Al bajar del coche nos sorprenden gratamente las condiciones meteorológicas que encontramos, mucho mejores de lo que esperábamos a pesar del viento y el evidente frío. De todos modos no hay que confiarse, así que nos equipamos convenientemente antes de tomar rumbo a Cortijo Clavero (1.190 metros de altitud). De hecho, nuestro objetivo se oculta detrás de un espeso manto nuboso. Tras una corta bajada por un pinar, dejamos a nuestra derecha un aljibe y continuamos por el camino más marcado (izquierda) para, tras obviar un primer desvío que parte a nuestra izquierda (vuelve a la pista principal), seguir en suave llaneo (NW) hasta Clavero. Antes de llegar al cortijo propiamente dicho, dejamos un segundo desvío a la izquierda que es el que viene desde el A.R. de Celín por “Los Borondos” y un sendero que sale a nuestra derecha (hay un cartel indicador) y que va a las Minas del Peñoncillo y Fuente Alta. En total poco más de un kilómetro con desnivel negativo. Estamos ya en el trazado del PR-A 113 (“Sendero de Dalías-Sierra de Gádor”), un sendero balizado.
Continuamos el camino que llevamos, ahora PR-A 113, sorteando Clavero a nuestra izquierda y tomando una bajada entre pinos (Norte) hasta un campo de almendros que nos regala la explosiva blancura de su floración. El camino atraviesa el almendral por en medio, mientras que el sendero va por su lindero superior, aunque ambos se unen poco antes del Barranco de Fuente Alta. Tras cruzar este cauce, pasamos frente a las ruinas del Cortijo Chiclana (1.170 metros de altitud), punto en el que el trazado de la senda, así como las balizas, desaparecen cortados por un corral de ganado y diversas “pseudo” construcciones del pastor. Lo más conveniente es continuar en paralelo a las ruinas del cortijo y el corral, con atención a la presencia de algún perro guardián (el que nosotros encontramos atado a un árbol era un buenazo, completamente pacífico), hasta cruzar el Barranco del Coto que desciende desde Fuente de la Mosca y la vertiente oriental del Pecho Cuchillo, para remontar con atención su vertiente orográfica derecha hasta dar con una fuente junto a las ruinas de una balsa (1.190 metros de altitud), donde volvemos a retomar la traza del PR-A 113. Ojo a los sedientos, no es posible recargar agua en esta fuente ya que está entubada por el pastor.
Nosotros seguimos la traza del sendero que hacia el Oeste inicia subida a través de los evidentes zigzagueos de “La Eme”. Dejamos atrás un primer desvío a la izquierda que se adentra en la vertiente derecha del Barranco de las Fuentes (erróneamente Fuente Alta en la cartografía) y un segundo, esta vez a la derecha, que se dirige hacia el Barranco del Coto, continuando a buen ritmo nuestra subida. La temperatura y el ánimo ayudan. El recorrido se adentra en un agradable bosque de pinos sobre el que se vislumbran unos interesantes paredones dolomíticos, mientras que bajo nuestros pies se dibuja el profundo cañón del Barranco de las Fuentes  que cae bruscamente hacia Celín desde la altas cumbres. La diosa fortuna empieza a sonreírnos y poco a poco el sol empieza a ganarle la batalla a las pesadas nubes que hasta hace un instante cubrían el cielo.
La verdad que resulta emocionante recorrer estas sendas de las primeras repoblaciones de Gádor, tan bien trabajadas por viejas y sabias manos. Pronto llegamos a un cruce, ignorando el sendero que sale hacia nuestra izquierda (Oeste; PR-A 154 “Senda de Castala”), continuamos el ascenso ahora por un encinar (Quercus rotundifolia) bastante aclarado hasta las inmediaciones del Cortijo Robles (1.400 metros de altitud) que dejamos, junto a un desvío que se dirige a la Cobacha, a nuestra izquierda. Aunque parte del terreno muestra aún las cicatrices de un antiguo incendio forestal, la naturaleza ha realizado una excelente labor de regeneración, tanto que hoy no es fácil imaginar el paso destructivo del fuego.
El trazado del sendero nos lleva, siempre ascendente, hacia el cordal Sureste del Pecho Cuchillo. Andamos junto a bellos ejemplares de encinas, ahora bajo un incipiente cielo azul, aunque jirones de niebla aún permanecen adheridos en las profundidades del Barranco del Coto. Antes de iniciar el cambio de vertiente y el descenso hacia la Fuente de la Mosca, aproximadamente a 1.430 metros altitud, abandonamos la comodidad del sendero para afrontar las ásperas pendientes de la cuerda sureste. Vamos ganando rápidamente altura y con ello perspectivas sobre el Mediterráneo y ese otro mar, en este caso de plástico, que cubre casi en su totalidad el Campo de Dalías. Abrimos camino a través de un espeso matorral, con abundantes enebros (Juniperus oxycedrus) y aulagas (Ulex parviflorus) a las que no parece gustarle mucho nuestra presencia a juzgar por la forma con la que “acarician” nuestras indefensas piernas. Las cada vez mayores y más esbeltas encinas que vamos encontrando son un buen indicativo del aislamiento de estos parajes y la dificultad de acceso que ofrecen a ese gran depredador planetario que es el hombre. Dalías y su vega aparecen y desaparecen a nuestros pies bajo velos nubosos arrastrados velozmente por el viento mientras vamos alcanzando el reino de la roca. Poco a poco la cuerda va afilándose y aunque nunca llega a convertirse en una escarpada arista, sí que vamos encontrando pequeños resaltes en los que es necesario utilizar las manos y sentir la agradable rugosidad de la caliza. Siempre se trata de trepadas sencillas, como una estrecha y corta chimenea o alguna pequeña plaquita inclinada, y que hacemos por puro divertimiento, ya que en su mayoría se pueden evitar por algún lateral.
A nuestra derecha, resguardado en la umbría de la vertiente noreste del Pecho Cuchillo, se desparrama uno de los bosquetes de arces (Acer granatense), o aceres como se conocen por estas tierras a estos bonitos árboles, mejor conservados de Sierra de Gádor. Aunque desprovistos de sus hojas no lucen sus mejores galas, nos contentamos imaginando los ocres y rojos de su follaje otoñal cubriendo estas laderas. No deja de ser un lujo poder disfrutar de estos paraísos botánicos tan cerca de casa. Más lejanos, los “morrones” aparecen cubiertos de una fina capa de nieve bajo los espesos nubarrones que se resisten a retirarse. Continuamos la ascensión, ahora sorteando los escarpes rocosos por la derecha, hasta aproximarnos a una imponente arista que nos conduce a una visible portilla poco antes de la cumbre.
 Impresionante el ambiente, el paisaje que nos rodea, las nubes que parecen jugar a nuestro alrededor, todo eso que a veces hace que los más rudos montañeros acaben transmutados en tiernos, cuasi angelicales, seres  capaces de sobrecogerse con la más humilde de las florecillas, y hasta hay malas lenguas que dicen de alguno al que se le ha visto escapar alguna furtiva lagrima.

 La cumbre nos recibe con su modesto hito de piedras aún decorado con la escarcha de la ventisca de la pasada noche. A modo de aclaración, indicar que el vértice geodésico, visible desde el Alto del Castillejo, está situado en la antecima (1.955 metros) del vecino Pecho Cuchillo. Unas fotos, un trago de agua y un buen tiento a la “flauta” de sobrasada que trae consigo el amigo Paco e iniciamos rápidamente el descenso ya que las nubes siguen amenazantes sobre nuestras cabezas.
Desandamos el camino hasta la portilla situada un poco antes de la cumbre (sobre los 1.940 metros) y decidimos bajar directamente por la misma. Es este un severo descenso por una incómoda pedrera de gran pendiente en la que hay que extremar precauciones para evitar molestos resbalones y, sobre todo, enviar al compañero de delante algún regalito en forma de “bolo” de considerable tamaño rodando a alta velocidad. “Surfeando” entre el pedregal vamos perdiendo rápidamente altura atravesando el poblado encinar que cubre la sur del Pecho Cuchillo hasta enganchar con la “Senda de La Cobacha” algo por encima de los 1.400 metros de altura, momento en el que una escueta nevada parece querer despedirnos de las alturas. 

Una vez en el sendero, caminamos hacia la izquierda (Este) en busca del Cortijo Robles donde enlazamos con el PR-A 113 para volver por el mismo camino que seguimos durante el ascenso unas horas antes.



















Resumen:
Excelente ruta montañera, en la que comparto plenamente la opinión de Juan Carlos García Gallego, sin duda la mejor ascensión que ofrece la Sierra de Gádor. Con un desnivel acumulado superior a los 900 metros requiere buena forma física y, sobre todo, saber moverse con soltura por la montaña, aunque el magnífico entorno serrano que nos rodea de inicio a fin nos compensará sobradamente el esfuerzo realizado. La bajada por la pedrera no es aconsejable por la gran pendiente y la inestabilidad del terreno. Es mejor desandar la cuerda SE hasta encontrarnos con el sendero PR-A 113 y, bien desandar el camino hecho en la subida, o bajar hacia Fuente de la Mosca en el Barranco del Coto para, tras ascender por su vertiente izquierda siguiendo el sendero hacia Fuente Alta, desviarnos en un primer cruce a la derecha en dirección a las Minas del Peñoncillo (Barranco de Fuente Alta) por donde volveremos al Cortijo Clavero. Si se dispone del tiempo y las ganas suficientes, esta ascensión se puede iniciar desde el mismo piedemonte de Sierra de Gádor tomando PR-A 113 en el Área Recreativa de Celín. Esta opción requerirá un desnivel adicional de 600 metros recorriendo los “Borondos”. Ojo con las rodillas a la vuelta.
Por último indicar que nosotros, sin distracciones y a un ritmo vivo, empleamos 3 horas en la subida y otras 2 horas en la bajada.
Grupo de avezados montañistas: Paco Lajara, José Salazar

Texto y Fotos: José Salazar Villegas

Club Almeriense de Montañismo

















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CLUB ALMERIENSE DE MONTAÑISMO (Fundado en 1972)




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